Hace un tiempo he venido pensando el cómo se manifiesta nuestro inconsciente en la utilización de medios escritos para comunicarnos. Yo no soy psicólogo (todavía) ni experto en comunicación, pero me voy atrever a dar unos parámetros en donde fijo algún profesional de esa área ya se habrá dado cuenta de su existencia. Máxime si conoce la teoría psicoanalítica propuesta por Jacques Lacán.
Como no todos los lectores tienen conocimiento en psicología y escribiendo en términos muy sencillos: Lacan es un psicoanalista que se apega la teoría Freudiana, introduciendo el lenguaje como el medio de expresión del inconsciente. También propone la teoría del espejo, la cual postula -básicamente- que uno refleja sus deseos inconscientes en el otro. Por lo que yo creo que el otro desea, es en realidad lo que yo estoy deseando en ese momento.
Ahora bien, ¿qué pasa con los mensajes de texto, los chats y los correos electrónicos? Sucede algo muy interesante y sencillo:
Si tomamos en cuenta la teoría del espejo lacaniana, podemos inferir que cuando llega un mensaje de texto (por ejemplo) y dependiendo de quien sea, nosotros le vamos a dar un estado de ánimo que creemos que el remitente posee al enviar el mensaje. Sin embargo, nunca nos hemos cuestionado el por qué creemos que dicha persona tienen ese sentimiento. Si lo vemos más objetiva y teóricamente, en realidad no son los sentimientos o estados de ánimo del otro, sino que estamos plasmando los nuestros en dicho texto.
Viéndolo de una forma ejemplificada: Si uno recibe un correo electrónico de una persona que no nos agrada mucho, pero por una determinada razón necesita comunicarse con nosotros; cabe la posibilidad que yo "sienta" a la otra persona molesta o defensiva ante mi. Pero, lo que no razonamos en ese instante es que yo soy quien está defensivo y molesto ante esa persona -o alguna otra situación en particular-, ya que me genera el deseo de deshacerme de ella o de decirle mil cosas negativas, las cuales mi super yo (instancia psíquica definida por Freud en donde tenemos todas nuestras normas y valores sociales y personales) no admite como una forma de expresión hacia el otro.
Las personas no pueden suponer por el otro cual es el estado de ánimo, si el individuo no le ha dicho expresamente a uno por medio de emoticones o sus propias expresiones que siente algo determinado. En otras palabras, uno cuando cree que la persona tiene un determinado sentimiento, en realidad debería preguntarse si soy yo quien se está sintiendo así y cuál es mi deseo detrás de esto.
Esto es algo muy sencillo de visualizar y es sano, ya que el mismo Lacán creía que uno debía hacerse cargo de sus propias emociones y sus propios deseos, en lugar de estar queriéndolos reflejar en los demás. El lenguaje es un medio muy potente, por lo que un cierto análisis de ciertos comportamientos nos podría dar una pista de quienes somos realmente nosotros mismos (autoconocimiento).
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